Todo comienza en la cocina…

Desde la primer hora de la mañana, haciendo el desayuno... o los recuerdos de la niñez, aquellos que asociamos a aromas y sabores de nuestra casa familiar o de alguien muy querido.

¿Quién no ha añorado traer al presente aquella receta de una abuela?... no solo por degustar otra vez ese bocado, sino porque enlazamos emociones y sentimientos en estos placeres.

Bocados de risa, de amor, de miradas complices.

También hay algo, impalpable, no tangible... que envuelve esos artículos de cocina, que permanecen y traspasan las generaciones... que atesoramos realmente. No solo por el artículo en si o su función o su resultado... hay algo que nos genera orgullo, en haber sido los elegidos de tan noble legado.

¿Será que en sus partículas queda impregnada las vivencias pasadas? vaya uno a saber...

Por otro lado, las recetas! si bien ahora guardamos post, hacemos capturas de pantalla, transcribimos en un excel o word... nada como abrir un cajón y encontrarse con los libros de hojas amarillas y manchas viejas de salpicaduras.. hay algo ancestral en todo esto, una especie de alquimia!

No dejo de pensar que mis mejores motivaciones para cocinar son los que quiero, por supuesto que damos lo mejor en ello, si lo que más deseamos al momento de cocinar, es cuidar al otro, amarlo, consentirlo.

SI... en la cocina se deja huella y es la mejor herencia que podemos atesorar, la de familia o la propia, la que se construye innovando, probando cosas nuevas, viajando, experimentando.

Cada artículo fue elegido desde estas emociones, detalladas unos renglones atrás.

Pensamientos aislados o no, pero esto es lo que nos despierta y da forma a Good Kitchen!

Bienvenidos a nuestra tienda, casi casi como nuestra cocina!